- XXIX - Jacinta, aquel artífice violento, negando el agua misma que derrama, a la engañada sed dio tanta llama que esconde en el cristal otro elemento. No se querella el labio del tormento de ver, que le despide quien le llama; pues de más noble cólera le inflama ver que costase estudio lo avariento. Naciste liberal, y avara cuna, oh corriente infeliz, se atreve a darte el que malquista tu corriente el labio. Hasta en los elementos hay fortuna. Quéjese el agua, pues, aquí del arte, si nació beneficio y muere agravio.