- LXXII - Ese reloj que mano soberana (dádiva siendo) le selló de indicio, y, haciendo más de ley el beneficio, el estruendo excusó de la campana; esa cadena que, en labor no vana, suspende al tiempo su volante oficio, reduciéndole a eterno sacrificio (debida pompa a quien pasó de humana): del sol de Leonor ingeniosa, que se difunde a España desde Hungría, es grande honor en átomo lucido, que una vida, no más, os prevenía, corta, Fabio, a merced tan ponderosa, y os da el tiempo en que ser agradecido.