- XXVIII - Bárbaro el Fénix a su fin aplica incendios, por nacer de su occidente; que fiar de un ocaso un nuevo oriente, noble acción, pero bárbara, se explica. Mas Fabia, sol de España, se dedica hoy a tu llanto senador prudente, y fénix más perpetua y más luciente en tu dolor sus plumas sacrifica. ¡Oh bárbara otra vez, bien que ingeniosa, ave oriental, que de tu fin y ofensa fías la eternidad que solemnizas! ¡Oh Fabia, fénix tú, sabia y hermosa, que a tu origen paterno, en llama densa, fías la eternidad de tus cenizas!