- XXX - Recoge el temerario lino alado, Palinuro, que miro el mar furioso, y agravio hará (que le hace el poderoso) sólo de verte a tu defensa armado. Calle el remo, aún el voto esté callado, que es trabajar estar a tiempo ocioso. Sobra el afán al que ha de ser dichoso, pues que si lo ha de ser por olvidado. Discreto es sacrificio el rendimiento; donde no puede obrar la resistencia, el furor estorbado dura y crece. Que no hicieron los cielos la violencia tan absoluta -y más si la arma el viento- que no la vence al fin quien la obedece.