De La Galatea, Libro VI, Nisida Bien puse yo valor a la defensa del duro encuentro y amoroso asalto; bien levanté mi presunción en alto contra el rigor de la notaria ofensa. Mas fue tan reforzada y tan intensa la batería, y mi poder tan falto, que, sin coger amor de sobresalto, me dio a entender su potestad inmensa. Valor, honestidad, recogimiento, recato, ocupación, esquivo pecho, amor con poco premio se conquista. Así que, para huir el vencimiento, consejos jamás fueron de provecho: de esta verdad testigo soy de vista.