Amadís de Gaula a don Quijote de La Mancha Tú, que imitaste la llorosa vida que tuve, ausente y desdeñado, sobre el gran ribazo de la Peña Pobre. De alegre a penitencia reducida; tú, a quien los ojos dieron la bebida de abundante licor, aunque salobre; y alzándote la plata, estaño y cobre, te dio la tierra en tierra la comida; vive seguro de que eternamente (en tanto al menos que en la cuarta esfera, sus cabellos aguije el bello Apolo) Tendrás claro renombre de valiente; tu patria será en todas la primera, tu sabio autor al mundo único y solo.