Miguel de Cervantes, autor de Don Quijote: «Este soneto hice a la muerte de don Fernando de Herrera y, para entender el primer cuarteto, advierto que él celebraba en sus versos a una señora debajo de este nombre de Luz. Creo que es de los buenos que he hecho en mi vida.» El que subió por sendas nunca usadas del sacro monte a la más alta cumbre; el que a una Luz se hizo todo lumbre y lágrimas, en dulce voz cantadas; el que con culta vena las sagradas de Elicón y Pirene en muchedumbre (libre de toda humana pesadumbre) bebió y dejó en divinas transformadas; aquél a quien envidia tuvo Apolo porque, a par de su Luz, tiene su fama de donde nace a donde muere el día: el agradable al cielo, al suelo solo, vuelto en ceniza de su ardiente llama, yace debajo de esta losa fría.