Del Quijote, Primera parte, capítulo XXXIII, Don Quijote a Sancho y de La casa de los celos, Jornada tercera, REINALDOS O le falta al amor conocimiento, o le sobra crueldad, o no es mi pena igual a la ocasión que me condena al género más duro de tormento. Pero si Amor es dios, es argumento que nada ignora, y es razón muy buena que un dios no sea cruel. Pues ¿quién ordena el terrible dolor que adoro y siento? Si digo que sois vos, Fili, no acierto; que tanto mal en tanto bien no cabe, ni me viene del cielo esta rüina. Presto habré de morir, que es lo más cierto: que al mal de quien la causa no se sabe, milagro es acertar la medicina.