Soneto De la Virgen sin par, santa y bendita (digo, de sus loores), justamente haces el rico, sin igual presente al sin par cristiana Margarita. Dándole, quedas rico, y queda escrita tu fama en hojas de metal luciente, que, a despecho y pesar del diligente tiempo, será en sus fines infinita: ¡felice en el sujeto que escogiste, dichoso en la ocasión que te dio el cielo de dar a Virgen el virgíneo canto; venturoso también porque hiciste que den las musas del hispano suelo admiración al griego, al turco espanto.