Pablo Gumiel Virués tu musa, pluma, estilo y vena, compone, escribe, suma, imita y canta, vuela, sube, se encumbra y se levanta a la parte del Cielo más serena. Y allí a la Virgen de milagros llena que en Monserrate su holocausto planta flores y frutos ofrecen de la planta por quien tu acento sonoroso suena, y como adorna el Sol de luz la Aurora y con su lumbre alumbra noche y día de un Polo al otro y dura eternamente, tal a tu Musa heroica, alta y sonora inflamó la purísima María con llama viva del eterno Oriente.