- XLVI - ¿Adónde sufriré mi desventura? que ya cansó la gente en lo poblado; ya todos mis amigos me han dejado, huyendo del temor de mi tristura. En la agradable selva y espesura las aguas de las fuentes me han faltado, y teme el triste cuerpo fatigado que al fin le ha de faltar la sepultura. Hasta los animales escondidos en la áspera montaña y sierra fría, huyen del triste son de mis gemidos; mas si volvéis por mí, señora mía, hallaréis que en los campos extendidos, ni en lo poblado, cabe mi alegría.