- XXIV - Planta enemiga al mundo, y aun al cielo, que nos encubres tanta hermosura, véate yo perdida la verdura y esparcidas las hojas por el suelo, si la escondes movida con buen celo, porque no pueda verse tal figura sin muerte y conocida sepultura, aunque en mirarla no falta consuelo. Al ser de ella vencido es la victoria, y la muerte peor es el no verla; mas ya que porque no mueran los vivos acuerdas de engañarnos y esconderla, a los que somos muertos y cautivos ¿Por qué quieres quitarnos esta gloria?