- LIX - ¡Oh Venus, alcahueta y hechicera, que nos traes embaucados tierra y cielo, cuántas veces, por falta de una estera, hiciste monipodios en el suelo! ¡Cuántas veces te han visto andar en celo tras los planetas machos, cachondera, abrazada luchando pelo a pelo y pellejo a pellejo dentro y fuera! No me andes rodeando, puta vieja, que no tengo tan dura la costilla; guarda que está mi mano te apareja, con un cuarto abrochado o calderilla, un mínimo caudal de rabo a oreja, cual nunca dio a mujer hombre en Castilla.