- V - La herencia de tu Agripa generoso, soltero estás, el César te la niega, Tulia en esta ocasión te adora ciega, casarse es, Fabio, y heredar forzoso. Si a tanto amor no acudes ingenioso, Venus picada al fisco se la entrega; o pues, amigo, sigue a quien te ruega, honra a tu amado, compra tu reposo. Desmienta a la opinión tu buen concepto, al erario caduco el nuevo estado, y al César grave tu afición en Tulia. Ánimo, Fabio, pues que si casado a la ley Julia debes este aprieto, yo espero tu remedio en la ley Julia.