- LXXXVI - Sigo por un desierto no tratado, sin luz, sin guía, en confusión perdido, el vano error, que sólo me ha traído a la miseria del más triste estado. Cuanto me alargo más, voy más errado y a mayores peligros ofrecido, dejar atrás el mal me es defendido, que el paso del remedio está cerrado. En ira enciende el daño manifiesto al corazón caído, y cobra aliento contra la instante tempestad osando. O venceré tanto rigor molesto, o en los concursos de su movimiento moriré, con mis males acabando.