- CLIX - Vuelvo al ufano corazón el día en que mi Luz mostró su luz hermosa y relució suave y amorosa, bella en mis ojos igualmente y pía; y acuérdome que el sol que descendía paró al ardiente Flegon la espumosa rienda, y con su tardanza espaciosa sintió el íntimo polo ausencia fría. Entonces, inflamado en dulce fuego, mi gloria alabo y bien, y alegre digo: ¿cuál buena suerte alcanza mi ventura? No el cetro del romano envidio y griego, porque imperio mayor tiene consigo quien ama soberana hermosura.