- CVII - Al Marqués de Santa Cruz Tú, que vengando con la armada mano el ya perdido honor del Occidente, teñiste del Ionio la corriente con la vertida sangre de otomano; y volviendo, en el piélago africano venciste el reino antiguo y tiria gente, y del francés y escoto el pecho ardiente rompiste, y la pujanza del germano; y de rendir cansado el mar y tierra, descansas ya en la paz del alto cielo; que la tierra era poca a tanta gloria; ahora, que amenaza cruda guerra el impío cita y tiembla todo el suelo, ven, o envía a los tuyos la victoria.