- CLX - El color bello en el humor de Tiro ardió y la nieve vuestra en llama pura cuando, estrella, volviste con dulzura los ojos, por quien mísero suspiro. Vivo color de lúcido zafiro, dorado cielo, eterna hermosura, pues merecí alcanzar esta ventura acoged blandamente mi suspiro. Con él mi alma, en el celeste fuego vuestro abrasada, viene y se trasforma en la belleza vuestra soberana, y en tanto gozo, en su mayor sosiego, su bien en cuantas almas halla informa, que en el comunicar más gloria gana.