- CLXIV - Del fresco seno ya la blanca Aurora perlas de hielo puras esparcía, y con serena frente alegre abría el resplandor süave que atesora. El lúcido confín de Euro y de Flora con la rosada llama, que encendía Delio aún no rojo, al tierno y nuevo día esclarece y esmalta, orla y colora. Cuando sale mi Luz, y en Oriente desmaya el vivo ilustre. Oh vos del cielo vagas lumbres, si tanto se consienten, digo con vuestra paz que en mortal velo pareció más que vos bella y fulgente mi Luz, que honora el rico Hesperio suelo.