- C - Despoja la hermosa y verde frente de los árboles altos el turbado Otoño, y dando paso al viento helado queda lugar al aura de Occidente. Las plantas que ofendió con el presente espíritu de Céfiro templado cobran honra y valor y esparce el prado olor de bellas flores dulcemente. Mas ¡oh triste! que nunca mi esperanza, después que la abatió desnuda el hielo, torna a avivar para su bien perdido. Cruda suerte de amor dura mudanza firme a mi mal, que el variar del cielo tiene contra su fuerza suspendido.