- LXXXIII - Dejad ya de seguir el paso incierto del militar honor, y aquel cuidado de igualar al abuelo celebrado, y en paz tomad, Señor, seguro puerto. Ya vuestro sol va al occidente cierto, de dolencia y afán y años cargado, ¿qué esperáis? Romped ya el embarazado camino, y escoged el más abierto. Harta gloria habéis dado a nuestra España con el valor y la real largueza, que sin igual en vos conoce el suelo. Creed que no será mejor hazaña vivir con vos de hoy más, y dar al cielo parte de vuestras obras y grandeza.