- CXLI - Mi bien, que tardo fue a llegar, en vuelo pasó, cual rota niebla por el viento, y fue siempre terrible mi tormento después que me cercó el temor y el hielo. Alzaba mi esperanza al alto cielo, pero en el comenzado movimiento cayó muerta, y sin fuerza, y sin aliento llorando estoy, desierto en este suelo, do sólo satisfecho de mi llanto huyo todas las muestras de alegría, ausente, aborrecido y olvidado. Membranzas tristes viven en mi canto, y puesto en la presente pena mía, descanso cuando estoy más lastimado.