- CXV - El bello nombre quiere Amor que cante de mi Luz, por do en propia o tierra ajena nunca otro español pie imprimió la arena, siguiendo Cintia y Delia a vuestro amante. Seré el primero osado que levante la humilde voz do el Betis grande suena, y que las flores coja a mano llena del rico huerto nuestro y abundante. Vos, a quien de Cefiso, Eurota, Ismeno las dulces ondas bañan, y del Tebro, oíd mi canto y dad a Amor la gloria; porque admirando el esplendor sereno de mi Luz, ni al Erídano ni al Ebro pensaréis honorar con la victoria.