- CXI - La red, el hacha, la cadena, el dardo que en el bello esplendor alegre veo de mi luz, al Amor dieron trofeo, y al fuego me llevaron en que ardo. Apresa tan veloz jamás el pardo saltó como el cruel a mi deseo; yo resistí en mi ofensa, y no deseo ser ya contra sus fuerzas más gallardo. El orgullo, el desdén, el libre pecho y ufanas esperanzas de victoria son vergüenza del daño que consiento. Tan sujeto y sin gloria alguna y hecho estoy, por mi dolor, en mi tormento, que sólo reina el mal por mi memoria.