- LXXX - A Felipe II Ya que el sujeto reino lusitano inclina al yugo la cerviz paciente, y todo el grande esfuerzo de Occidente tenéis, sacro señor, en vuestra mano, Volved contra el suelo hórrido africano el firme pecho y vuestra osada gente, que su poder, su corazón valiente, que tanto fue, será ante el vuestro en vano. Cristo os da la pujanza de este imperio para que la fe nuestra se adelante por do su santo nombre es ofendido. ¿Quién contra vos, quién contra el reino hesperio bastará alzar la frente, que al instante no se derribe a vuestros pies rendido?