- CIX - Yo voy ¡oh bello sol de alma mía! buscando el nuevo ardor del sol luciente, porque desamparado el occidente, vuestro esplendor no veo y mi alegría. Podré decir que voy en noche fría por donde humano paso no se siente; mas llévame el osado amor presente, pensando que a nacerme torna el día. Encúbrense las luces que aparecen, cuando en ellas humilde a vos me inclino, y el oriente tardo se me aparta; que las muestras en Ispal resplandecen, y la tersa corona de oro fino, do procuro que el cuerpo a veros parta.