- CXIX - Cual planta, que pidiendo el alto cielo, muestra el verde remate y la belleza, y del sonante rayo la braveza la arroja con estruendo, rota, al suelo; tal mi esperanza ufana alzaba el vuelo, mas de vuestro desdén cruel dureza sin gloria la derriba, con tristeza, cuando menos debía a su recelo. La aura, quede Favonio blando espira, no concede, indinado, a la alma mía Amor, que no se harta de mi daño. Rendido el desamor y a vuestra ira sufro desesperado con porfía de mi dolor la fuerza y vuestro engaño.