- CLVI - ¿Qué espíritu encendido Amor envía en este frío corazón esquivo, que con la alba en calor el pecho avivo y ardo al aparecer del nuevo día? Yo me inflamo si a Febo se desvía la sombra, y cuando de aquel puesto altivo declina el sol, me quemo en fuego vivo y abraso, cuando el mar tuerce la vía. Centella soy, si el lubricán parece; llama, cuando se ven las luces bellas y el blanco rostro a Delia se colora; fuego soy cuando el orbe se adormece; incendio, al esconder de las estrellas; y ceniza al volver de nuevo aurora.