- CXLV - No espero en mi dolor lo que deseo, que tanto bien no cabe en mi mal fiero, mas deseo ya sólo lo que espero, que es acabar en este devaneo. Tan cansado me tiene este deseo que del mísero efecto desespero y, engañado, en mi intento persevero y al cabo el vano error, que sigo, veo. ¿Pero qué vale ver el mal presente si porfío y contrasto, no espantado, a los bravos asaltos de amor crudo? No temo y oso todo libremente porque es al corazón desesperado la obstinación impenetrable escudo.