- LXXI - Soberbio Tajo, que en la gran corriente entrabas de Neptuno impetuoso, ¿por qué con tardo paso y temeroso vas humilde abatiendo tu creciente? Si al fiero Luco osado alza la frente, domador de tu ejército famoso, no debes tú por eso estar medroso, ni el furor libio recelar presente; que en tu favor el Ebro grande, el Duero y el sacro ondoso Betis a porfía el valor juntarán, la fuerza y arte. Luego verás al númida guerrero perder roto el orgullo y la osadía, y cautivo humillado venerarte.