- CXL - «¿Do vas, do vas cruel, do vas? Refrena, refrena el presuroso paso en tanto que de mi dolor grave el largo llanto a abrir comienza esta honda vena. »Oye la voz de mil suspiros llena y de mi mal sufrido el triste canto, que no podrás ser fiera y dura tanto que no te mueva esta mi acerba pena. »Vuelve tu luz a mí, vuelve tus ojos antes que quede oscuro en ciega niebla». Decía en sueño o en ilusión perdido. Volví, halleme solo y entre abrojos, y en vez de luz, cercado de tiniebla y en lágrimas ardientes convertido.