- CI - A don Diego Girón Esperé un tiempo y fue esperanza vana librar de esta congoja el pensamiento, subiendo de Castalia al alto asiento, do no puede alcanzar musa profana, para cantar la honra soberana (ved cuan grande es, Girón, mi atrevimiento) de quien con inmortal merecimiento contrasta al hado y su furor allana. Que bien sé que es mayor la insine gloria de quien Melas bañó y el Mincio frío que de quien lloró en Trebos sus enojos. ¿Mas qué haré si toda mi memoria ocupa amor, tirano señor mío? ¿Qué, si me fuerzan de mi Luz los ojos?