- CX - La falda y el tendido yerto lado del abrasado Etna, a do suspira del preso opreso, y con furor respira el espantoso Encélado inflamado, con yerba y verdes árboles ornado florece, y todo el fuego que con ira resonando su cumbre excelsa expira, no ofende al fresco sitio variado; mas el cruel incendio de mi pecho consume, aunque pequeña, si aparece la flor de la esperanza incierta mía. Ardo todo, y en fuego al fin deshecho, me rehago en su llama, y siempre crece con el ardor la fuerza y la porfía.