- XXIV - Comunica su luz desde su altura el gran planeta acusador de Marte, con tal porción, tal providencia y arte, que vive i goza de ello la natura; mas del inmenso ardor la luz tan pura, cuando el orbe inferior más se reparte, más de sí mismo da a sí mismo parte y, en sí, la reflexión más se apresura. Tal tú, mi nuevo Apolo, el ser perfeto cobrando yo a tu luz, que así a menudo de mi vivir la estambre va tejiendo, el rayo reverbera en mí, sujeto de tu alabanza, y quedo ciego y mudo, por bien celeste, un mal sufriendo.