- XLIII - ¡Ay!, que considerar el bajo punto del estado mortal al alma hiere, mas del tal peso alienta y la requiere alta contemplación de su trasunto. Pero, con esto, el Gran Rector conjunto aquel tributo contrapuesto infiere do, no con celo tanto, el bien se quiere cuanto a la humana parte el mal va junto. No sé si, al sostener la fatigosa vida, fuera mejor falso juicio, con que el dolor se engaña y no se siente, o si sentir en todo toda cosa, con tal daño del alma y perjuicio, es más alivio a la pasión doliente.