Con un cabello de oro... Con un cabello de oro delicado Amor me tiene fuertemente asido; con nieve la más blanca que se ha vido vivo fuego en mi alma ha levantado. Con perlas orientales ha robado mi pecho, y mi alegría ha empobrecido; dos estrellas y un sol esclarecido, me tienen de tinieblas rodeado. ¡Qué la nieve me encienda, que un cabello cadena es para mí, que la luz pura me ciegue, y me empobrezca la riqueza! ¿A qué me llevara mi desventura, y más si vos, señora, echáis el sello, juntando a este mi mal vuestra aspereza?