Si para Dios... Si para Dios, con Dios nos disponemos, hombres de Dios, sin Dios ¿qué imaginamos?; y si la puerta es Dios y a Dios entramos, a Dios, que es luz, sin Dios no atinaremos. Si el medio es Dios y a Dios por fin tenemos, y Dios es el camino y a Dios vamos, decid: ¿por qué sin Dios a Dios buscamos?; ¿pensáis que a Dios, sin Dios, hallar podremos? Henchid, pues, Dios de Dios, nuestras entrañas; que, si las toca Dios, por Dios movidas, harán, por Dios, a Dios cosas extrañas; y si por Dios no van en Dios regidas, serán, sin Dios, a Dios nuestras hazañas, como fuera de Dios, aborrecidas.