A las exequias de la reina doña Isabel Mucho a la Majestad sagrada agrada que entienda a quien le está el cuidado dado que es el Reino de acá prestado estado y todo al fin de la jornada nada. La silla Real por afamada amada el más sublime y más pintado hado está en sepulcro encarcelado helado su gloria al fin por desechada echada. Si el que ver lo que acá se adquiere quiere y cuanto la mayor ventura dura mire que a Reina tal sotierra tierra. Y si el que hoy ojos tuviere viere pondrá o mundo en su locura cura que el que fía de bien de tierra yerra.