- I - Amor casi de un vuelo me ha encumbrado a donde no llegó ni el pensamiento; mas toda esta grandeza de contento me turba y me entristece este cuidado. Que temo que no venga derrocado al suelo por faltarle fundamento; que lo que en breve sube en alto asiento, suele desfallecer apresurado. Mas luego me consuela y me asegura al ver que soy, señora ilustre, obra de vuestra sola gracia, y en vos fío; porque conservaréis la vuestra hechura mis faltas supliréis con vuestra sobra, y vuestro bien hará durable el mío.