- CCXLVI - A un hombre loco llamado Carbón, que estando furioso arremetió a besar a una dama Atrevido Carbón, tan animoso cuan falto de favor y de contento, no se alabe Faetón de atrevimiento pues fue el tuyo más alto y más famoso. Aquél, guiando al sol, de temeroso hizo a los temerarios escarmiento, tú pensaste gozar sin fundamento de un nuevo sol más claro y más hermoso. ¿Cuál seso hay que iguale a tu locura? ¿Qué esfuerzo llega al bien de aventurarte si tuvieras más fuerza o más ventura? Aunque siendo Carbón, ponerte en parte tan cerca de aquel sol de hermosura, ya es ventura llegar y no abrasarte.