- CLXXI - Como la obscura noche al claro día sigue con inefable movimiento, así sigue al contento el descontento de amor y la tristeza al alegría; sigue al breve gozar luenga porfía, al dulce imaginar sigue el tormento, y al alcanzado bien el sentimiento del perdido favor que lo desvía. De contrarios está su fuerza hecha; sus tormentas he visto y sus bonanzas, y nada puedo ver que me castigue. Ya sé qué es lo que daña y aprovecha; mas ¿cómo excusará tantas mudanzas quien ciego tras un ciego a ciegas sigue?