- XVII - Como el que enfermedad de muerte tiene, que está de su salud desconfiado, ni se puede alegrar del mal pasado ni gozo entero haber del bien que viene; pensando en el morir, si se detiene, es porque el plazo cierto no ha llegado, de cuya causa el mejorar de estado ni lo asegura ya, ni lo entretiene; tal el triste Vandalio en la estrecheza, envuelto en un temor con mil temores, a la bella Amarílida decía: «Poca seguridad, menos firmeza, no me dejan gozar vuestros favores; que un recelo mortal me los desvía.»