- CCXI - Al Príncipe de Ascoli Ya parece, pastor, que vas gustando de los valles de acá, de estas verduras; ya la manada veo de tus tristuras irse por estos prados alargando. Ya amor te espera al paso, y tú llorando estás hora pasadas desventuras, y no miras que están mil hermosuras el son de tu zampoña deseando. Despierta, pues, pastor, de aquel pesado sueño que te ha tenido en pena fiera; deja un poco olvidar la antigua llaga. Cura con nuevo ardor viejo cuidado; mira la ninfa bárbara que espera que a su beldad tu lira inmortal haga.