- CIV - Si os amo, si os he amado y si he de amaros más que es o fue mujer ni será amada, no me lo agradezcáis, ni os pido nada, ni vale el ardor mío para obligaros. Aquel que tantas partes quiso daros cubiertas de beldad tan extremada, a solo Aquel podéis ser obligada que puso tanto en vos para adoraros. No pudo yo llamarme en esto a engaño: muy claro vi el camino de perderme, tanto que agora me parece extraño. Lo que vos no podéis negar deberme es que entendí al principio el desengaño y no quise, aunque pude, defenderme.