- CXXV - Cuando del grave golpe es ofendido el cuerpo, de improviso es lastimado, o por nuevo accidente es alterado por caso de que no fue prevenido, la sangre corre luego al desvalido corazón como a miembro señalado, y de allí va a parar do el golpe ha dado, de do nace el quedar descolorido. Hizo en mi pecho Amor mortal herida; corrió luego la sangre allí alterada y reparóse donde estaba el daño. De allí quedé con la color perdida: al rostro el corazón se la ha usurpado para favorecer su mal extraño.