- CLXII - Si así durase el sol sereno cuanto dura la noche tenebrosa, obscura, si en medio del placer mi desventura no transformase el gozo en triste llanto, ¿cuál vida podría ser alegre tanto, cuál mal que iguale al bien de tal ventura, cuál remedio mayor de mi tristura que mudar en alegre el triste canto? En la gloria mayor de mi tormento voy por tranquilo mar ledo cantando, mientra alegres se muestran vuestros ojos. Mas, ¡ay!, que cuando más, más gloria siento, se me deshace el bien considerando cuál me suelen parar vuestros enojos.