- CCXVII - Sesenio, pues que vas do vengo agora, antes do siempre estoy, do ir quisiera, cuando a ver llegarás la gran ribera del Betis, que por ti tanto se honora, si aquella Brisis que tu alma adora, jamás se muestra a tus suspiros fiera, a Dórida dirás que desespera la mía ya de verse alegre un hora. Pero si aquel antiguo nuestro río fuera el otro do suelen los mortales el peso descargar de sus cuidados, no por eso dejara el ardor mío de atormentarme acá, porque mis males no quiero ni podrán ser remediados.