- XII - En un olmo Vandalio escribió un día, do la corteza estaba menos dura, el nombre y la ocasión de su tristura; después, mirando al cielo, así decía: «Tanto crezcas, ¡oh bella planta mía!, que al más alto ciprés venzas de altura, y tanta sea mayor tu hermosura cuanta aquella de Dórida sería. Crezcan a par del olmo en su grandeza las letras del amado y dulce nombre, y en él hagan perpetua su memoria, porque los que vendrán sepan que un hombre levantó el pensamiento a tanta alteza que es digno al menos de inmortal renombre.»