- CLX - Si no socorre Amor la frágil nave, combatida de vientos orgullosos, que entre bravos peñascos peligrosos la hizo entrar un fresco aire suave, tal carga de dolor lleva y tan grave de pensamientos tristes, congojosos, que no pueden durar tan enojosos días sin que el morir me desagrave. Desdén rige el timón, furor la vela, trabajo el mástil y la escota el celo; lágrimas hacen mar, suspiros viento. Nublado oscuro de soberbia cela el norte mío, y sólo veo en el cielo pena, dolor, afán, rabia y tormento.