- CXX - Amor, fortuna y la memoria esquiva del mal presente, atenta al bien pasado, me tienen tan perdido y tan cansado que de triste vivir la alma se priva. Fortuna me contrasta, amor aviva el fuego, la memoria un desusado dolor me causa, y en tan triste estado quieren a mi pesar los tres que viva. Yo no espero ver más alegres días, mal del mal en peor preso y revuelto, me hallo en la mitad de la carrera. Teniendo de delante las porfías, la esperanza de vidrio se me ha vuelto, y rompió cuando más durar debiera.